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Efectos de la cesárea en la madre y en el bebé

Existen muchos mitos acerca del embarazo y el parto y la mayoría de los dichos y frases hechas tienen que ver con que tener un bebé es la mejor experiencia

Sin embargo, aunque ser madre es maravilloso, no está exento de riesgos ni de incomodidades. Por eso hablaremos hoy de los efectos de la cesárea en la madre y en el bebé.

Efectos de la cesárea que quizá no conozcas

Las cesáreas son necesarias cuando se dan circunstancias de riesgo que impiden el parto vaginal y la recuperación no suele ser complicada, pero eso no quiere decir que las madres salgan de ellas frescas como rosas. La cesárea añade un punto de dificultad a la experiencia de ser madre. Durante la intervención se cortan la piel y los músculos y también hay que mover algunos órganos internos para sacar al bebé. Todo ello tiene consecuencias que, aunque no tienen por qué ser peligrosas, sí son molestas. No dudes en indicar a los profesionales médicos si sientes dolor u otras molestias para que puedan proporcionarte soluciones.

Lactancia

Puede que una de tus mayores preocupaciones sea si podrás amamantar a tu bebé tras un parto por cesárea. Lo cierto es que esta manera de dar a luz no afecta a la lactancia. Cuando se expulsa la placenta, el cuerpo sabe que el bebé ya no está recibiendo alimento, así que pone en marcha el mecanismo por el que las mamas comienzan a generar leche. Es posible que la cesárea haga más difícil encontrar una postura cómoda para dar de mamar a tu bebé, pero eso será todo.

La recuperación de la cesárea es diferente para cada mujer

Lo rápido y bien que te recuperes de los efectos de la cesárea depende de muchos factores. Entre ellos, las posibles complicaciones que se hayan dado durante la intervención y tu estado de salud general. Si ambos aspectos son correctos, te recuperarás en unos pocos días; si no, puede que tardes algunas semanas. Pero recuperarse de un parto por cesárea no es una competición. Cada cuerpo tiene su ritmo y respetarlo forma parte de cuidarse y de cuidar al bebé.

La eventración y otras complicaciones de la cesárea

La cesárea es la mejor opción cuando el parto tiene complicaciones, pero esto no quiere decir que carezca de riesgos. Puede haber hemorragias, pueden declararse infecciones o efectos secundarios provocados por la anestesia. Además, la cicatrización no es igual en todas las mujeres.

Algunas sufren una eventración, que es la formación de una hernia, que puede ser dolorosa. Este tipo de hernias se producen cuando una de las capas sobre las que se realizó la incisión abdominal no curó bien. Las cesáreas también pueden dar lugar a la formación de queloides, un crecimiento exagerado de la cicatriz, que se caracterizan por su aspecto abultado y rosado, que pueden prevenirse con tratamientos no invasivos. A priori, ninguna de las dos lesiones es grave pero eso no quiere decir que no deban tratarse.

Efectos emocionales de la cesárea

El embarazo y el parto provocan cambios evidentes en el cuerpo de las mujeres. No todas los viven de igual manera, pero hay que tener en cuenta el efecto psicológico que estos cambios y las posibles disfunciones adicionales, como el daño en el suelo pélvico o la incontinencia urinaria, pueden provocar. La autoestima puede verse afectada, así como la vida en pareja e incluso la vida social.

Algunas mujeres desarrollan un trauma psicológico tras la cesárea, sobre todo si ha habido miedo asociado a la intervención o si su expectativa del parto era contraria a la cesárea. Todo ello puede propiciar trastornos como la depresión postparto, la tocofobia (no querer más hijos por el miedo a futuros partos) o, en algunos casos, tener dificultades para establecer un vínculo con el bebé.

Si sientes alguno de estos síntomas, pide ayuda. Hoy en día, los efectos de la cesárea no son un problema aislado de unas pocas mujeres, sino un problema sanitario, social, familiar y educativo. El cuidado de la mujer incluye el cuidado de todos estos problemas derivados de la cesárea.