Blog

Antojos en embarazadas

Existe muchísima literatura acerca de los antojos en embarazadas y de las consecuencias que puede tener no satisfacerlos.

Lo que no hay es un acuerdo real sobre qué son. Te contamos cuáles son los más comunes y cómo reaccionar cuando aparezcan.

¿Tienen consecuencias los antojos en embarazadas?

Uno de los miedos más comunes asociados a los antojos en embarazadas es que los bebés puedan nacer con algún tipo de mancha característica. Afortunadamente, podemos decir sin miedo a equivocarnos que las irregularidades en la pigmentación de la piel no dependen de la alimentación de la madre durante el embarazo, así que puedes estar tranquila.

Sin embargo, sí debes controlar lo que comes durante la gestación porque puede afectar al bebé de otras maneras. Recuerda que el feto obtiene sus nutrientes directamente de su madre. Por eso es importante mantener una ingesta equilibrada que cubra las necesidades de los dos. Como sabes, no hace falta aumentar drásticamente la cantidad de comida, sino asegurarte de la calidad de los nutrientes que ingieres y permitirte, de vez en cuando, algún que otro capricho.

Los antojos en embarazadas más comunes

Chocolate, la estrella de los antojos

El chocolate es uno de los antojos más comunes. Y no es extraño. La mayor parte de tabletas de chocolate tienen un alto contenido en azúcar y grasa, por eso son tan adictivas. Podría decirse que el chocolate contiene la fórmula de la felicidad. Lo malo es que también contiene la de la obesidad. Si el antojo de chocolate es muy intenso, elige chocolate negro con un alto grado de pureza. Tiene antioxidantes y aporta mucha menos azúcar y grasa.

Cítricos y fresas

La comunidad científica parece bastante de acuerdo en que, en este caso, el cuerpo puede estar en lo cierto a la hora de demandar naranjas, mandarinas o fresas. Estas frutas contienen mucha vitamina C, que es necesaria y además baja durante la gestación. Si tienes antojo de naranjas, cómelas. Pero no más de dos o tres piezas al día. La fructosa no deja de ser azúcar y en exceso no te beneficia.

Helados

Los helados de base láctea contienen calcio. El cuerpo de las embarazadas pide calcio a menudo, de ahí que sea uno de los antojos más recurrentes. Pero ten cuidado, ya que los helados suelen ser muy calóricos. Puedes hacerlos en casa triturando fruta congelada con leche, yogur o bebida vegetal, también puedes optar por helados bajos en grasa.

Picantes

No pasa nada si no te gusta el picante y de repente, cuando estás embarazada, te mueres por tomarte unas guindillas. Los alimentos picantes no tienen contraindicaciones más allá de la posibilidad de causar ardor de estómago. Tómalos con mucho cuidado a partir del cuarto mes ya que la segunda mitad del embarazo suele provocar sensibilidad en el sistema digestivo.

Huevos

Afortunadamente se está eliminando el mito de que los huevos causan colesterol. Este alimento es una buena fuente de proteínas. Así que, si tienes antojo de huevos, tómalos. Mejor cocidos para asegurarte de que están bien cocinados.