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10 consejos para la higiene íntima en embarazadas

El embarazo altera la producción de hormonas y puede que encuentres que tienes mayor sudoración, flujo vaginal o que tu olor corporal ha cambiado.

Todos estos son efectos secundarios del embarazo, completamente temporales, pero que pueden hacerte sentir incómoda.

La función de la vagina como defensa ante agresiones externas

La mucosa vaginal protege a las mujeres, embarazadas o no, de las agresiones bacterianas del exterior. La mucosa vaginal es un ecosistema en el que viven los lactobacilos, que son los microorganismos más abundantes de la flora vaginal. Son ellos los encargados de mantener un PH adecuado que evita infecciones.

La higiene íntima en embarazadas es especialmente importante porque el aumento de hormonas afecta a la zona genital. Esto hace que aumente el flujo por una parte y, por otra, la acidez en el PH. Como resultado, durante el embarazo estás más expuesta a infecciones producidas por hongos, como la candidiasis.

Riesgo de las infecciones vaginales durante el embarazo

La candidiasis y otras infecciones similares son molestas pero no peligrosas en condiciones normales. Ahora bien, si las contraes cuando estás embarazada, pueden causar complicaciones como, por ejemplo, transmitir el hongo al bebé durante el parto. También existe el riesgo, aunque muy remoto, de que lleguen a provocar un parto prematuro.

10 consejos de higiene íntima en embarazadas

Por todo ello, para prevenir la aparición de infecciones causadas por hongos, te aconsejamos que sigas las siguientes recomendaciones:

  • Evita hacerte lavados vaginales. Incluso si los haces solo con agua contribuirás a la destrucción de la flora vaginal y por tanto bajarán tus defensas. Tampoco es necesario hacerse un lavado vaginal después de mantener relaciones sexuales, pues la vagina se limpia sola. Así que lávate únicamente la zona exterior, la vulva.
  • No hace falta lavarse más de una vez al día. Abusar de la higiene íntima en embarazadas puede contribuir a eliminar los lactobacilos y, por tanto, te expondría a contraer infecciones, que es lo que se trata de evitar.
  • Elige un jabón que no altere el PH. Si, a pesar del consejo anterior, tienes que lavarte más de una vez al día por exceso de flujo, usa jabón una vez y las demás hazlo con agua.
  • Evita el uso de esponjas, ya que en ellas se concentran los gérmenes.
  • Es importante secarse muy bien, a ser posible con una toalla de algodón. La humedad es terreno abonado para la aparición de hongos como la cándida.
  • El papel higiénico sin perfumes ni esencias, ya que podría irritar la piel, más sensible durante el embarazo.
  • Es mejor evitar el uso de salva slips como producto de higiene íntima en embarazadas. Sus perfumes y los materiales de fabricación pueden alterar el PH. Como alternativa, te recomendamos las bragas de maternidad, diseñadas para retener el exceso de flujo sin irritar la piel, o los salva slips lavables de telas orgánicas como el algodón o el lino.
  • Los desodorantes íntimos también se desaconsejan.
  • Los hidratos de carbono tomados en exceso y el azúcar refinado pueden favorecer que aparezcan los hongos. No abuses de ellos.
  • Haz de los probióticos tu mayor aliado. Ellos te ayudarán a mantener las bacterias buenas de tu cuerpo en guardia para luchar contra las infecciones. El kéfir, el yogur o los encurtidos son alimentos saludables y fáciles de conseguir en los supermercados y son muy ricos en probióticos.