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Cuidados de la cicatriz

Los cambios hormonales que se producen durante el parto, en especial durante el primer trimestre, pueden causar cambios bruscos en la piel: aparición de estrías, varices, retención de líquidos y algunas veces picor en la piel.

Cuidados pre-parto, preparación de la piel

¿Cómo se pueden evitar estos problemas en la piel?

  • Protégete del sol, especialmente las zonas expuestas directamente a los rayos solares utilizando protección solar sin alcohol. Evitarás la aparición de manchas, muy habituales en la segunda mitad del embarazo.
  • Hidrata tu piel en profundidad. Durante el embarazo es muy importante hidratar la piel para mantener la elasticidad pues esto ayuda a prevenir la formación de estrías (roturas que se producen en la profundidad de la piel y que, una vez se han creado no pueden eliminarse). Además, ayuda a combatir la celulitis.
  • Camina durante media hora a diario para mejorar la circulación sanguínea y evitar la formación de varices y la celulitis.
  • Cuida de tu alimentación. Es importante aumentar de peso de forma controlada. Para ello, intenta llevar una dieta equilibrada: no abusar de la sal ni de comida excesivamente grasa y asegúrate un aporte adecuado de proteínas, verduras y fruta.
  • Durante el embarazo no es recomendable el uso de cremas anticelulíticas (consultar con el ginecólogo).
  • No olvides beber abundante agua: ¡es tan importante hidratarse por dentro como por fuera!
  • Si ya sabes que tu parto va a ser por cesárea es recomendable preparar la zona aplicando una crema hidratante todos los días para que la piel esté más elástica.

Cuidados pos-parto, cuidado de la piel

Después de una cesárea y antes de que te quiten los puntos/grapas o deje de tener efecto el adhesivo tisular, los cuidados más importantes son:

  • Tomar analgésicos durante los primeros días para aliviar el dolor siguiendo las indicaciones de tu médico.
  • Caminar lentamente y de manera progresiva para agilizar la recuperación.
  • Utilizar compresas ante la aparición de pérdidas de sangre. No utilizar tampones.
  • La herida debe lavarse con agua y jabón diariamente. Seguidamente se seca bien y se aplica una gasa o un apósito estéril sobre ella.
  • Los puntos de la cirugía suelen retirarse a los 10 días de la operación por el ginecólogo o la matrona.
  • Esperar unos 40 días para mantener relaciones sexuales o actividades que requieran esfuerzo físico. Este periodo se conoce como la cuarentena posparto.

Cuidados de la cicatriz de cesárea

Después de una cesárea, una de las mayores preocupaciones que tienen muchas mujeres es la evolución de su cicatriz. Las cicatrices de cesárea suelen ser grandes, gruesas y muchas pueden derivar en cicatriz hipertrófica o queloide, que son cicatrices que han sufrido un crecimiento anormal y tienen relieve y un tono de color rosado.

Por este motivo, es importante que tras una cesárea, comiences a tratar tu cicatriz para evitar una cicatrización anormal y no deseada.

Primeras semanas

Cuando se retiran los puntos o grapas, parece que la cicatriz queda más frágil y es normal que muchas mujeres tengan miedo de que ésta se abra. Pero no hay porqué tener miedo, la cicatriz solo es la marca superficial, todas las capas internas ya han sido cosidas.

En las primeras semanas es normal sentir tirantez en la zona, dolor o molestias en el abdomen, así como también percibir esa zona como “dormida”, sin sensibilidad. Esto se debe a que los planos de la pared abdominal se reconstruyen y recuperan a diferente ritón y tiran los unos de los otros.

Al principio, la cicatriz estará levemente hinchada y será algo más oscura que la coloración natural de la piel, pero comenzará a reducirse de manera significativa durante las seis semanas posteriores a la cirugía.

Tratamiento

Cada mujer es diferente y, por consiguiente, así lo será también el proceso de cicatrización, pero hay tres reglas clave que ayudan a la correcta cicatrización.

1. Hidrátate en profundidad

Para que la piel cicatrice correctamente, es muy importante mantenerla bien hidratada. Existen en el mercado geles y cremas que disminuyen el proceso inflamatorio, reducen la coloración, impiden la formación de cicatrices no deseadas y mejoran la textura de la cicatriz. De la misma forma, existen también los apósitos de silicona, que previenen la formación excesiva de tejido cicatricial, ayudan a reducir las rojeces y mejoran la elasticidad de la piel.

2. Protégete del sol

El sol es el gran enemigo de las cicatrices. De hecho, no es recomendable que te dé el sol en esa zona hasta pasados al menos 6 meses desde la cesárea, para evitar cambios en la pigmentación del nuevo tejido formado en la cicatriz.

Exponer una cicatriz al sol puede hacer que los bordes de la misma se oscurezcan. Para prevenir que esto suceda es muy importante aplicar crema solar de factor 50 cada hora o utilizar un apósito de silicona que crea una barrera mecánica entre radiación UV y tu piel.

3. Masajea la zona con suavidad

Para mejorar la suavidad y la tirantez de la cicatriz es recomendable masajear suavemente cada día la zona. Por ello es recomendable la aplicación de un gel con efecto hidratante y protector.

Se recomienda seguir estas recomendaciones durante, al menos, 6 meses después de haber retirado los puntos. En cicatrices que van a estar expuestas al sol, lo ideal sería alargarlo hasta los 12 meses.